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Investigación acción participativa en la era de las redes sociales: alfabetizaciones, espacios de afinidad y aprendizaje
El pasado noviembre publiqué mi artículo titulado ‘Investigación acción participativa en la era de las redes sociales: alfabetizaciones, espacios de afinidad y aprendizaje’ en la revista New Library World. Hoy tengo el placer de ofrecerles a todos una versión de acceso abierto, cortesía de la editorial de la revista, la cual permite que se publique una versión del autor en un repositorio, así que por supuesto lo pueden conseguir en E-LIS. Pueden encontrar la versión de la revista acá también. Para quienes quieran una versión en español, pueden buscar el artículo de mi ponencia ‘Reaprendiendo en línea a través de habilidades informativas: contribuciones para las investigaciones sociales, programas de alfabetización informacional (ALFIN) y pedagogías‘, la cual es una síntesis del estado de mi investigación y es lo mejor en español sin haber una traducción de este artículo.
Este artículo es muy importante para mi, ya que fue la primera vez que presento oficialmente el marco investigativo de mi investigación doctoral ‘Reaprendiendo en línea a través de habilidades informativas (Doing Online Relearning through Information Skills, DORIS)’. Este modelo está pensado originalmente para estudiar los roles de la alfabetización informacional, alfabetización digital, y las nuevas alfabetizaciones en entornos educativos mediados por la tecnología (específicamente por las redes sociales). El resumen de este artículo es como sigue:
Este artículo resume los desarrollos, diseño metodológico, y algunas de las teorías donde se ubica una investigación doctoral sobre la integración de las redes sociales en la educación superior. Su meta es determinar problemas significativos, retos y oportunidades que surjen cuando las redes sociales son integradas en entornos de aprendizaje específicos de la educación superior. ‘Reaprendiendo en Línea a través de Habilidades Informativas’ (ó ‘Doing Online Relearning through Information Skills’, DORIS) se propone como un marco metodológico para investigar la mencionada meta, los objetivos, y las correspondientes preguntas de investigación de este estudio. El mismo fue concebido desde una perspectiva de Investigación-Acción Participativa. Se prevé que este enfoque ayude a descubrir y reflexionar sobre las prácticas de enseñanza y aprendizaje dentro de un entorno educativo que se encuentra mediado por la tecnología. Además, se discute el concepto de espacios de afinidad, junto con su distinción del concepto de comunidades de práctica. Los métodos para la colección de datos que se plantean utilizar son: un cuestionario diagnóstico, un blog, los aportes y reportes de los ‘aprendedores sociales’, un cuestionario de seguimiento, y entrevistas semi-estructuradas. La teoría de los espacios de afinidad ofrece una manera poderosa de pensar sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje que son mediados por distintas tecnologías. La colección y análisis de datos estará conducida por un análisis heurístico que consta de: a) la función contenido, y b) la función de las interacciones de los participantes, tanto con el contenido como entre ellos mismos. DORIS se propone como una manera efectiva de organizar intervenciones de aprendizaje a través de una estructura de habilidades informativas. Se basa en la investigación-acción y el aprendizaje constructivista, mixto, y basado en problemas. Distintos investigadores, bibliotecarios, o educadores pueden adaptar este modelo para la enseñanza, el aprendizaje y la investigación ‘sobre y con las redes sociales’ u otros entornos de aprendizaje mediados por la tecnología; o puede ser adaptado para programas de alfabetización informacional.
Los números de 2012
El nuevo Boeing 787 puede cargar 250 pasajeros. Este blog ha sido visitado unas 1,500 veces en 2012. Tomaría seis viajes para transportar a estos visitantes.
Bibliotecas, alfabetización y aprendizajes mediados
Como parte de mi estancia en Uruguay, hace unos meses me registré en la página Red Uruguay de Encuentro, con la esperanza de conectar con otros profesionales y para mediante otro medio ver cómo podría insertarme en el mercado laboral de mi profesión en Uruguay. Al poco tiempo de llegar, comencé a publicar algunos mensajes y posteriormente fui contactado por la community manager del sitio, cuando me sugiere la creación de un grupo dentro de esta página.
Pues es así como he creado el grupo ‘Bibliotecas, alfabetización y aprendizajes mediados‘, por supuesto, quienes me conocen y han leído saben que esto tiene que ver directamente con mi investigación. Sin embargo lo propongo como una posible línea general y agenda de investigación que está relacionada con el rol docente que los bibliotecarios y otros profesionales de la información estamos asumiendo. Además de intersectarse con la tradición del aprendizaje mediado por las tecnologías. Creo que estas ideas que planteo, más allá de ser una humilde contribución a un sitio web local, puede convertirse en una agenda de investigación válida para la región (o la profesión en general). La idea general sería que retomemos las ideas de la investigación-acción, además de las pedagogías críticas y participativas, y así investigar para desarrollar modelos y experiencias de aprendizaje. Este aprendizaje tendría como propósitos generales la verdadera humanización (a pesar del componente tecnológico, que no es mutuamente excluyente), la emancipación, y la eliminación de opresiones y brechas. Además de ubicar a las bibliotecas en el centro de cada ecosistema de aprendizaje.
Por supuesto, estas son ideas que apenas se están desarrollando en países e instituciones con las vocaciones necesesarias, con un liderazgo consciente, y sobretodo: con apertura a la innovación y a una cultura de la información. A continuación les dejo con la declaración de principios del grupo ‘Bibliotecas, alfabetización y aprendizajes mediados‘, como las he redactado en la página de Red Uruguay de Encuentro:
Este grupo se abre como un espacio de reflexión, foro y para socializar las experiencias de bibliotecólogos y profesionales de la información en general (con apertura a todos los profesionales interesados). Se sugiere como la temática del grupo, presentar información, experiencias y reflexionar sobre los siguientes temas:
Bibliotecas, servicios de información y sus profesionales: posibilidades de innovación en servicios de la información y un profesional que intenta abrirse a distintos campos y disciplinas, las cuales hacen que modifique sus roles, perfil y competencias.
La alfabetización informacional, entendida como el desarrollo de habilidades o competencias para el uso de la información; y la alfabetización digital: competencias referidas al manejo adecuado de las tecnologías de la información y comunicación. Estos temas han sido relacionados, en la literatura especializada, con la resolución de problemas, la toma de decisiones, la emancipación y el ejercicio de deberes y derechos ciudadanos; la superación de distintas formas de opresión, el logro de posturas críticas, el aprendizaje permanente, entre otras.
La tercera arista que conforma el enfoque de este grupo es la enseñanza y el aprendizaje, específicamente mediado por las tecnologías o la alfabetización informacional/digital. El componente docencia es uno de los roles en que los profesionales de la información se han venido encontrando ultimamente, aparte obviamente de la docencia de nuestra propia carrera. A menudo, llegamos a cumplir este rol por el camino de la alfabetización, careciendo muchas veces de las herramientas pedagógicas y de estilo que nos permitan desarrollar experiencias de aprendizaje con estructura y posibilidades de aprendizajes significativos. He aquí la importancia de abrir un espacio de participación como el presente para reflexionar sobre este tema, ya que en la mayoría de las carreras universitarias relacionadas con la bibliotecología, no se incluye este tipo de formación.
Estos temas son sugerencias para mantener una temática y un enfoque claro, sin embargo son sugerencias que no buscan ser excluyentes. Estos tres temas tienen un alcance bastante amplio y hay mucho de que hablar de estos tres y todo lo que se encuentre en sus intersecciones. Todos están invitados a participar para hablar de estos temas (y otros relacionados), compartir experiencias, y reflexionar sobre el lugar de las unidades de la información y sus profesionales, que en muchas ocasiones son subestimados.
Uno de los objetivos detrás de la creación de este espacio es intentar destacar la importancia de estos lugares de arte, información y comunicación. Además, la importancia de sus profesionales, los roles y competencias que hemos venido asumiendo, y las buenas ideas que podemos tener para contribuir a las sociedades. Es menester considerarnos y mostrarnos necesarios, ya que muchas veces la evolución (y cuidado si la supervivencia) de bibliotecas, archivos, museos y sus profesionales se resume a un asunto de apoyo institucional y de otros profesionales que podríamos sumar como aliados. Si tan solo supieran lo que hacemos y de qué somos capaces.
He creado este grupo, no necesariamente, pero si en parte por estar en consonancia con mis investigaciones actuales (son bienvenidos a revisar mi perfil en esta Red y mi blog), donde combino estos tres temas, buscando los aportes o roles del desarrollo de competencias informativas y digitales en el aprendizaje mediado por las tecnologías.
La epistemología que sigo (definida a partir de autores como Fals-Borda, Freire, McNiff, Nonaka, Polanyi, Takeuchi, Vygotsky y Whitehead, entre otros) y ofrezco a cualquier interesado en seguir líneas similares de investigación se basa en que el conocimiento se crea a través de la socialización y además puede ser descubierto, ya que todos poseemos conocimiento tácito dentro de nosotros mismos. Todos podemos generar teorías personales al estudiar nuestras prácticas.
Cualquier sugerencia para enriquecer o mejorar esta declaración de principios es bienvenida.
No podemos enseñarle nada a nadie, solo podemos ayudarlos a que lo descubran dentro de sí mismos.
Galileo Galilei
Una de las tareas principales de la práctica educativa progresista es exactamente el desarrollo de la curiosidad crítica, insatisfecha, indócil. Curiosidad con la que podemos defendernos de irracionalismos.
Paulo Freire
Curso ‘Gestión de Proyectos de Alfabetización Informacional y Digital para Bibliotecas y Archivos’ (2da Edición)
Del 10 al 14 de Diciembre 2012, entre las 11 y 15 hrs. (hora de México) estaré dictando la segunda edición del curso en línea “Gestión de Proyectos de Alfabetización Informacional y Digital para Bibliotecas y Archivos”, por medio del sistema de formación en línea que posee Información Científica Internacional.
Puedes revisar las diapositivas de promoción del curso, que incluyen resultados e impresiones de la primera edición del mismo. También las puedes ver acá abajo! Para inscripciones, favor contactar a Jesús Beltran de Información Científica Internacional jbeltran@iciweb.com.mx
Cómo formar un bibliotecario
Publicado originalmente por Estela Mastromatteo el 23/08/2012 en InfoTecarios
Introducción
Este post surge de una pregunta de Julián Marquina en facebook, cómo hacer para que su hija pequeña entendiera el “No”. Después de contestarle alguna cosa, me di cuenta que tengo bastante experiencia como mamá, algo semejante a una treintena de años, y que a tropiezos y no siempre acertadamente puedo hoy, por lo menos, dar algunas “instrucciones” sobre cómo formar un bibliotecario. Junto a mi experiencia como madre, también he colaborado en la formación de veintiuna generaciones de bibliotecólogos venezolanos. Por eso este post está inspirado en Julián, a quien agradezco y en homenaje a mis ex alumnos y a mi “colega favorito”, Juan Daniel, con quien hemos tenido acuerdos y desacuerdos y de quien estoy muy orgullosa como madre, como profesora y profesional.
Instrucciones para antes de nacer
Para este período es bien importante que la madre trabaje en una biblioteca. Disculpen los padres si se sienten desplazados. En este caso, la mamá no seguirá trabajando sola sino acompañada desde “dentro”. Es algo bien particular eso de sentirse todo el tiempo acompañada, es como si se pudiera contra el mundo. Yo estudiaba arquitectura y la necesidad de trabajar me llevó a la Biblioteca de la Facultad de Arquitectura. Así descubrimos juntos, Juan Daniel y yo, el maravilloso mundo de las bibliotecas. No solamente atendíamos a los usuarios, sino que además nos adentramos por primera vez en la catalogación y clasificación. ¿Cómo fue posible eso? La directora de la biblioteca, Carmencita Bigott, todo un personaje en el área, de alguna manera vio nuestra vocación por las tareas propias de las bibliotecas. De esta manera Juan Daniel y yo tuvimos nuestra primera experiencia en bibliotecas universitarias.
También es una ayuda hacer que el bebé antes de nacer escuche cuentos, lo que además puede servir para que él desde su infancia tenga afinidad por la escritura, gane algunos concursos de cuentos y poesías. Al respecto, una poesía en particular de Juan Daniel, “La lluvia” cuando la leía, por más que el día estuviera bonito, era fijo que llovía. Aunque ustedes no lo crean también es muy bueno cantarles, en mi caso, canciones de Miguel Bosé, y sí, lo admito, todavía me gusta mucho su música. Sentada en una camilla, esperando la hora del nacimiento, estábamos solos los dos, cantando, “te amaré, te amaré”…
El niño ya nació, ahora continuar con su formación…
Yo no tenía quien lo cuidara, así que desde sus primeros días de vida fue conmigo a trabajar en la biblioteca. En un horario largo había que matizar, entre el coche, una manta rodeada de libros o la falda de la secretaria. Con el coche catalogábamos y clasificábamos, buscábamos libros y sobre todo los guardábamos.
En la manta estaba un día que entró un profesor y se quedó extrañado que hubiera un bebé, estuviera despierto y no hiciera ruido. Claro es importante que en las bibliotecas no haya nada de ruido… Shhhhh! Y con la secretaría fue que Juan Daniel escribió sus primeras fichas catalográficas. Hicimos varias pruebas y al respecto pudimos verificar que siempre lo último que escribía era un punto aunque le siguiéramos pidiendo que escribiera.
En los primeros años es muy importante que se les lea a diario. Muchos, muchísimos cuentos, todos los días, algunos varias veces al día. El niño responde con sorpresa a cada lectura como si fuera la primera vez. Así, “Dónde está Spot?”, un cuento en que una perrita buscaba a su hijo por toda la casa, se volvía toda una aventura. Los libros con discos, en esa época de vinilo, como Winnie the Pooh: “no soy Pooh disfrazado de nube, no soy un oso muy gordinflón” o semejantes podrían ser las primeras canciones de sus “pichones de bibliotecarios”. En ese momento hasta la música para niños puede servir para que el niño invente, tome un micrófono y haga representaciones de circos, etc., o corriendo de un lado a otro cantando Don Diablo: “Ron con cocacola”…
También ayudaron mucho los cuentos que le hacía mi padre. No tengo idea de los que habrán sido, en mi época eran de “Pepín y don Paquito y la bruja Pastrafulata”. No me crea, pero también es importante darle una pared para pintar, dejar que graben “Los Pitufos” y que pinten y escriban cuentos. Antes que sepan escribir debemos nosotros hacer la tarea de escribir el texto de sus cuentos, mientras él se los cuenta y los dibuja.
En los últimos años de escuela
Seguro que como madre, estudiante y profesional usted necesitará ayuda para organizar alguna biblioteca. Si recordamos que el niño podía escribir fichas desde que era un bebé, ahora podrá proponerle un negocio: mientras usted clasifica, cataloga e ingresa en base de datos todos los documentos, su hijo podrá por una apetecible suma, escribir las etiquetas y pegarlas.
Graciosamente algunas veces vemos como nuestros hijos vienen a plantearnos que determinado libro no debería estar dentro de una clasificación o número de cutter. Pero esa es la vida, con gusto vemos como nuestros hijos aprenden día a día y esperamos que lleguen mucho más lejos que nosotros.
En el liceo
La biblioteca de la Facultad de Humanidades estaba migrando sus catálogos a una base de datos cuando Juan Daniel estudiaba sus últimos años de liceo. Era necesario formar un equipo que en vacaciones lograra ingresar toda su colección. Dado que nuestro muchacho tenía ya la experiencia suficiente, podía ser parte de este equipo, formado por profesores y estudiantes de la Escuela de Bibliotecología. Esta empresa fue todo un éxito y era difícil jugar a competir con él.
Una difícil decisión: estudiar bibliotecología
No recomiendo las pruebas de aptitud académica realizadas en el bachillerato. Juan Daniel era tan capaz de ser ingeniero como diseñador de modas, cosa que no ayuda a un muchacho de 16 años a elegir su profesión. Si bien es cierto que no se puede interferir en estas cosas, de más está decir que nos podemos dar cuenta que tiene “cierta afinidad” con las bibliotecas, los libros y la escritura. Muy buenos sus poemas, podría haber estudiado letras, pero como dije en aquella oportunidad, pero de algo tiene que vivir. Horror! Cómo son las madres…
Entonces entró a la Escuela de Bibliotecología ocupando el quinto puesto en la prueba de admisión y me encontré con él y otros más de cien muchachos en clase. Mi pregunta de siempre, levanten la mano quienes no querían estudiar bibliotecología. Mucho más de la mitad del salón, inclusive Juan Daniel levantaron la mano. Francamente les dije que mi deseo en ese momento era escapar, pero que en vez de hacerlo, me planteaba formar muy buenos bibliotecólogos, que tuvieran el mismo amor que yo por la profesión.
En ese semestre todo un reto, mi hijo estaba dentro de los que no querían hacerlo…
Hoy muchos de ellos son profesionales de la información, algunos han hecho posgrados en el área o han estudiado otras carreras. Muchos de mis ex alumnos demuestran cada día ser muy buenos profesionales. Si bien algunos se dedican al teatro, al diseño de modas o a las ventas, creo que ser bibliotecarios les ha servido como experiencia de vida, son buenas personas, aman la lectura y los libros. Juan Daniel ha sido uno de mis mejores alumnos. Hice trampa, fui mucho más exigente con él que con el resto, pero tenía que hacerlo. Las cosas tenían que ser más difíciles para él. A pesar de eso, él escogía ver las materias con su exigente profesora. En varias oportunidades pudimos trabajar juntos, un gran equipo. Pero también lo vi crecer como profesional, trabajar por su cuenta e ir a estudiar a Europa.
A modo de conclusión
Estarán en este punto dispuestos a conocer el final de la historia, pero aún no ha terminado. Juan Daniel tiene una maestría y está culminando sus estudios de doctorado. En días se reúne nuevamente con su mamá, ahora en un nuevo país, donde muchas cosas pueden suceder. Ese chiquito que bailaba y cantaba, que contaba cuentos y hacía funciones de circo está en mi memoria y en mi corazón. Hoy está casado, ofrece cursos y conferencias, escribe libros y ama su profesión. El mérito es todo suyo y yo como madre feliz y orgullosa.
Espero que estas “instrucciones” para formar un bibliotecario puedan ser útiles. Claro, no siempre sirven. En mi caso, también tengo una hija ilustradora, pero no está muy lejos de nuestra profesión. Independiente de su profesión, lo importante es que sean buenas personas.



